martes, 19 de diciembre de 2017

El día después...otra vez.

Posted by Mercedes Mayol 10:30:00

Somos la prueba contundente de la ley del eterno retorno. Desde hace años, he dejado de creer en los políticos, los que me conocen saben que al verlos y al escucharlos, siento algo así como un asco recurrente. Los escucho hablar y regurgito altas dosis de cinismo. Ayer recorrí con angustia furibunda, todos los canales de TV, todos los diarios, pues hasta los medios han dejado de ser objetivos y todos llevan agua a su molino cualquiera sea. Vi, una violencia inusitada y repetitiva que se apoderó de las calles una vez más, tanto de parte de algunos inadaptados sociales que lanzaban piedras, bombas y ponían a los viejos a recibir los palos como de parte de las fuerzas del “orden” con esa falta absoluta de criterio que los caracteriza y un fácil reprimir, pero no a los inadaptados, sino a la gente inocente que estos hijos de remil putas que aparecen en todas las marchas, ponen de escudo humano. Así de cobardes son tanto los inadaptados y como los policías. Palos, balas de goma, bombas, sangre, piedras y horror tiñeron las calles de este bendito país sin memoria. Mientras tanto los diputados y el presidente seguían atrincherados, sordos, indiferentes, tan lejos de esa idea utópica de “Gobernar para el pueblo y por el pueblo”, un pueblo, el verdadero pueblo, que por la noche se congregó pacífica y espontáneamente para decir NO a la violencia, No a la reforma Previsional que pagarán una vez más los ciudadanos, en este caso, nuestros viejos y más tarde o más temprano, nosotros mismos. Una reforma que podía evitarse si como decía un despreciable, pero sincericida políticucho argentino (No existen políticos reales en este país), si dejaran de robar un año, no era necesaria. Somos un país rico, inmensamente rico, tan rico, que no importa el partido político que asuma el poder, no importa lo mucho que roben, porque todos robaron y roban, seguimos funcionando con un combustible que es la sangre que brota del bolsillo del pueblo. Podrían haber creado un impuesto para que pagáramos todos el agujero que produjeron todos los antecesores, y no me refiero a los inmediatos, sino a todos incluyendo al gobierno actual en las arcas del Anses. Después de todo, nuestros politicuchos son especialistas en crear impuestos sobre ganancias presuntas, bonos, subsidios que obviamente no los tocan a ellos salvo para llevarse el diezmo. Pudimos crear un impuesto de un 1% a los puchos, a las bebidas alcohólicas, a los casinos, a tantos vicios, pero no…es más fácil no escuchar, ignorar al pueblo, robarle a los viejos que no pueden defenderse y de paso, usarlos como escudos humanos para que venga la policía que debería ser evaluada psicológicamente y de manera urgente, para reventarlos a palos, total…cuánto más pueden vivir? ¿5, 10 años más?...son prescindibles, inútiles, ya vivieron lo suficiente según nuestros politicuchos. La protesta violenta dio el mismo resultado que la pacífica, palos y el me cago en el pueblo de siempre. Decimos otra vez QUE SE VAYAN TODOS!!!... Todos…los mismos que votamos nosotros como pueblo. Y me pregunto ¿No pasamos ya por este mismo lugar? Si se van todos, que no se van a ir porque están aferrados a sus sillones en el senado, congreso, casa de gobierno, palacio de justicia y por sobre todas las cosas, a esos sueldos y jubilaciones de privilegio que deberían sacar de una vez por todas, me vuelvo a preguntar ¿A quién votamos entonces luego si todos los politicuchos están tan viciados que es imposible lograr un gobierno limpio?
Tal vez podríamos hacer una reforma (que no la harán por supuesto pues somos un país egocéntrico y egoísta donde la frase “Yo?...argentino” sigue más vigente que nunca), como en Suiza, creo que es en Suiza pero me falla la memoria, los políticos no cobren sueldo, ninguno, que sea un servicio por y para el pueblo, una vocación (la de servicio) de la que carecemos desde siempre. Me pregunto, si se llegara a aprobar esta reforma utópica, cuántos de estos politicuchos seguirían aferrados a sus bancas.
Diría Noam Chomsky: “Si no desarrollas una cultura democrática constante y viva, capaz de implicar a los candidatos, ellos no van a hacer las cosas por las que los votaste. Apretar un botón y luego marcharse a casita no va a cambiar las cosas“ y tiene razón, Chomsky siempre tiene razón…
La violencia no cambia nada, solo engendra más violencia. La violencia es la respuesta de los cobardes, paradójicamente, de los carentes de ideas.
Salgamos a las calles, sí, pero en paz, pidiendo una reforma más profunda, una reforma que cambie de una vez por todas el paradigma, que cambie de una vez por todas esta generación de politicuchos perversos por otros con vocación de servicio e ideales y la única manera, es quitarles la razón por la que hoy y siempre se metieron en política…el dinero. De otra manera nada cambiará y dentro de diez años repetiremos amnésicos como somos, ¡volteamos dos presidentes, y ahora vamos por otro!... porque no supimos ni quisimos como pueblo, y de manera pacífica, cambiar las raíces podridas de nuestra realidad.
Nada, sigamos jugando con piedras y con nuestros ombligos hasta la próxima vuelta…y que Dios nos ayude, porque nosotros no somos capaces de hacerlo.
M.
El día después...otra vez.
19 de diciembre de 2018



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