martes, 27 de septiembre de 2011

Mascaras

Posted by Mercedes Mayol 20:30:00


La madre paró a la niña frente al espejo,
Peinó su larga cabellera y la vistió con delicadeza,
La miro orgullosa y con una sonrisa dijo:
Eres una princesa…

Ella caminó insegura en medio de la jungla,
los escaparates reflejaron su imagen y la de cientos que como ella que deambulaban sin rumbo, sin embargo no logró reconocer ni su rostro ni el de los otros.
Mas allá una mujer caminaba sin mirar su reflejo, segura y con paso lento y controlado.
Volvió a su nido y se paró frente al espejo…
Se peinó su larga cabellera y con una tijera sin filo, cortó los mechones que cayeron a sus pies…diferente, eso reclamaba su corazón adolescente, diferente y única…no como los cientos de seres sin rostro que vio caminar a su lado, diferente…
Se vistió de negro, y paso junto a su madre sin siquiera detenerse a mirar su horrorizada expresión…

Ella dejó crecer su cabello cuando lo conoció, se desprendió de las prendas negras que cubrían su cuerpo y tomó el viejo vestido de princesa, se lo puso con la ilusión de formar parte de aquel cuento que escuchara tantas veces en su infancia…
Se vistió de esclava…

Ella se paró frente al espejo…sintió la vida crecer en su vientre, se acomodó de costado y sonrió…tomó el vestido de princesa, lo dobló con delicadeza y lo guardo en el baúl…acarició con ternura a ese ser que moraba en su interior
Se vistió de madre…

Ella se sentó en aquel bar, esperó a que le sirvieran su café…vio acercarse al mendigo que alguna vez fue príncipe…se acomodó en la silla apoyando la espalda, irguiéndose altiva y orgullosa…El se sentó frente a ella confundido y temeroso ante aquella mujer ahora desconocida…Ella lo miró, y con una sola sonrisa cargada de sarcasmo lo desintegró…
Se vistió de guerrera

Ella descubrió el viejo espejo escondido en el desván, limpió su sucia superficie y la imagen frente a el la consterno por un instante…respiró profundo, giro sobre si misma aun sin dejar de verse….primero se asustó ante el cambio producido en su cuerpo…luego con lentitud acomodó su cabello, sonrió nuevamente y se vistió midiendo cada prenda que realzara su belleza…caminó por antiguos senderos y se vio a si misma en cada mirada que reflejaba su imagen felina…el orgullo se acomodo en su interior.
Se vistió de Diosa…

Ella se sentó en el sofá con una taza de café entibiando sus manos, miró a su alrededor, cerró los ojos y escuchó con atención los sonidos de su cansado corazón. Vestida aun de Diosa salió a la calle atestada de rostros ausentes, tan ausentes como el suyo…miró sus manos frías y vacías…aceptó con sonrisa fingida los halagos que su andar despertaban…y caminó hacia ningún sitio, hacia la nada misma hasta llegar a aquel lago solitario. Su imagen de Diosa se reflejó en la calma superficie mas su corazón tembló ante el reflejo…se sentó en la orilla, liberó sus pies de los zapatos de diseño que la hacían ver alta y espléndida…mojó sus manos en la simpleza del agua y quitó con ella los restos de maquillaje que ahogaban su piel…desprendió lentamente los botones del vestido y se desnudó frente a aquel lago silencioso…se sumergió en el, ahogó su soledad, su desatino, sus deseos, su risa forzada, los disfraces, las máscaras, a si misma…
Pasaron horas hasta que por fin emergió, limpia y diáfana, sin artilugios, solo ella y su sombra de atardeceres tristes…solo ella y sus lágrimas de esperas fútiles, ella y su inesperada soledad…
Se vistió de tristeza

Volvió por el mismo sendero invisible ante los rostros que ya no la buscaban.
Ya no se detuvo frente a los escaparates a mirar su reflejo pues ya no le importaba…desnuda y sin velos entró a su nido…se paró frente al espejo, respiró profundamente…y se hundió en el perdiéndose en las fauces de su propio destino…
Y se vistió de nada

Ella ya no está, ya no queda sino su piel desnuda y algún suspiro perdido en la bruma...ya no encuentra los disfraces, ya no reconoce las máscaras que la miran mudas desde el rincón de aquel viejo baúl…ya no es y a la vez…por primera vez siente esa urgencia de encontrar en sus manos los atisbos de un nuevo sendero…ya no espera…solo siente el devenir acercarse a ella en silencio…el tiempo, la vida, la eternidad, el retorno…

La mujer...

©Mercedes Mayol
Copyright 27-09-2011





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